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Boehmiano. En pos de la sabiduría, como arte de vivir

Sobre la teosofía del zapatero de Görlitz

Como es mi primer artículo en un blog que acabo de iniciar, se lo dedicaré al filósofo del que he tomado mi nombre o pseudónimo: Jacob Böhme, el genial pensador-visionario alemán que vivió entre 1575 y 1624.

Bueno, no es el tipo de artículo que el teósofo se merecería, pero por algo se empieza.

 

Filósofo alemán nacido en Altseidenberg, en el distrito de Görlitz, junto a la frontera de Boehmia. Llamado por Hegel el ''filósofo teutónico'', su ''teosofía'' tuvo importante influencia en la filosofía del romanticismo alemán; no es de desdeñar su influencia en países como Inglaterra, Holanda y Francia.

Autor de difícil lectura, por emplear un lenguaje más simbólico y figurativo que puramente conceptual, es poco y mal conocido en el ámbito hispanoamericano, entre otras cosas por las deplorables traducciones en que se han vertido algunas de sus obras. En seguida hay que decir que constituye una honrosa excepción a esto que decimos la traducción de Agustín Andréu del primer libro de Böhme, ''Aurora'', realizada en la editorial Alfaguara en 1979. El único libro, que conozcamos, en español lo escribió el profesor Isidoro Reguera. Se trata de un libro original, documentado, bien escrito y muy sugerente por la pasión e inteligencia que el autor pone en su trabajo; sin duda constituye un punto de vista personal, discutible en algunas interpretaciones, pero valioso.

Entre las principales obras de Boehme, además de ''Aurora'', podemos citar: ''Sobre los tres principios de la esencia divina'', ''La triple vida del hombre'', ''Misterium magnum'', ''De signatura rerum'' o ''El camino hacia Cristo''.

Como toda ''teosofía'', Böehme intenta ahondar en el conocimiento de Dios a la luz de una inteligencia superior, iluminada o inspirada. Cristiano sincero, se apoya en la Escritura, pero no separa a Dios de la naturaleza, donde encuentra un reflejo de lo que llamará la ''naturaleza eterna'' o primera ''emanación'' o manifestación de Dios.

De alguna manera ''Dios'' (que no la ''pura divinidad'' o ''Nada'' -esto es importante-) se hace creatural y toma cuerpo en la naturaleza creada, pues todo lo que existe ha surgido de los 7 ''espíritus manantiales'' de Dios.

Y en todo lo creado operan dos fuerzas contrarias, cólerica una, dulce y luminosa la otra. De esa lucha incesante se genera la vida, más o menos al modo heracliteano. Y esa lucha plantea en nosotros la elección decisiva.

Qué duda cabe de que uno de los problemas esenciales de esta filosofía o ''teosofía'' es el del origen del mal, problema que agobió al joven filósofo zapatero, sumido en depresiones hasta que tuvo una célebre visión en el año 1600: vislumbró en el reflejo de la luz en el fondo de una vasija de estaño el centro o fondo de la naturaleza y dijo aprender más en esos instantes que en años de estudio en universidades. Doce años necesito para asimilar y expresar por escrito la experiencia originaria.

Especialmente preocupado por defender la libertad humana, frente a la doctrina de la predestinación, por ver a Dios en la naturaleza y no en los libros, por la regeneración espiritual e integral del hombre, fue considerado hereje ya en su tiempo por los luteranos pero tuvo discípulos entre personas influyentes o acomodadas y no cesó de censurar a su modo a la que llamaba iglesia del Anticristo.

Hombre de pocos estudios pero que leyó a Paracelso y Schwenckfeld, cristiano piadoso y sincero, aficionado a la alquimia y la cábala, con un estilo torrencial no apto para lógicos ni analistas del lenguaje ordinario, visionario, el ''filósofo zapatero'', realizando el oficio que según la tradición también fuera el de Enoc, constituye un reto y un enigma para la historia de las ideas y es de indudable atractivo, pese a su dificultad, para todos los que busquen recuperar la palabra perdida, acaso aquel ''lenguaje natural'' que nos permita el acceso al corazón de las cosas.

 

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7 comentarios

Boehmiano -

Quise decir "una persona".
Esto de teclear rápido...

Boehmiano -

Hola, Miguel. Te voy a contestar un poco tarde. Pero bueno, ya nos vimos en el instituto y me dijiste que habías comentado.
Ahora que ha acabado el curso, os recuerdo con mucho cariño.
Habéis sido una buena generación de estudiantes y tú unapersona muy inquieta y con ideales.

Mis mejores deseos para el nuevo curso académico y la experiencia universitaria.
Un abrazo:
B. (P.)

Miguel -

Hola Paco! Me pasaba por aqui y he ojeado un poco sobre tu trabajo sobre Böehme y tal.

Aqui te dejo algo para completar la contextualización del autor que estamos trabajando, Nietzche. Jajaja.¡Espero que te guste!

http://www.youtube.com/watch?v=i-ym2PEE500

¡Nos vemos!

Boehmiano -

Pues te devuelvo el saludo muy cordialmente, Toni. Pásate cuando quieras.

toni -

Hola soy tu alumno,Toni,me gusta mucho internet y me paso por acá a saludar. Un saludo Paco

Boehmiano -

Bueno, Filô, te agradezco que inaugures los comentarios con tu habitual buen sentido.
A Böhme le tengo un cariño especial desde hace más de 24 años. ¡Pero es difícil de leer y no hay muchas traducciones buenas al castellano! (Sí las habrá en francés e inglés). Figúrate que yo tengo todas sus obras en alemán, en una edición clásica con letra gótica...
El libro de A. Koyré: "La philosophie de J. Böhme", en Vrin (mi edición es de 1979), París, es muy bueno.
Su visión tuvo que ser una experiencia extraordinaria. Además era una buena persona.
Saludos.

Filô -

No conocía a Böehme... A esa experiencia de iluminación que tuvo en el redondo año de 1600, ahora los psiquiatras lo llaman brotes psicóticos. ¡Pero qué se puede decir bueno de esta profesión, por Dios! Si su única obsesión consiste en medicalizar el espíritu para obtener clientela...
(Si algún psiquiatra lee este comentario y se siente molesto, le reto a debatir unas cuantas pifias pseudocientíficas, que van desde el ego de Charcot hasta el síndrome de estrés postvacacional).
Saludos,
F.
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